viernes, 3 de agosto de 2012

EL PERDÓN

Rosemary Fillmore Rhea
 
      A medida que miramos nuestro mundo complejo e incompatible, podríamos estar de acuerdo en que el ingrediente que más se necesita para lograr paz universal y armonía es la cualidad del perdón.
      Cuando estudiamos la historia de las civilizaciones vemos que hay resentimientos pasados, odios pasados, injusticias pasadas que continuamente revuelven el fuego de la venganza abrasando en algún lugar el alma humana.
      Hay riñas religiosas, riñas étnicas, riñas familiares –riñas que continúan de generación en generación. Los recuerdos de las injusticias pasadas se transmiten a través de los siglos, y pocas personas parecen estar dispuestas a perdonar u olvidar.
      Así que para curar nuestro mundo, nosotros, como seres humanos, debemos aprender el arte del perdón. Y el proceso de curación debe comenzar con nosotros.
      ¿Cómo podemos hacerlo?. ¿Cómo podemos aprender a perdonar cuando el mundo nos enseña a no dejar pasar la injusticia, que aquellos que nos han causado dolor y tristeza deben ser castigados?.
      La respuesta yace en nosotros –en esa parte de nosotros que sabe que es sólo a través del perdón que podemos encontrar liberación y perfección. Mientras estemos aferrados a “pensar como víctimas”, estamos regalando nuestro poder a la clase de personas y cosas que nos atan a nuestros pasados dolorosos.
      Nuestra parte humana quiere desquitarse, para hacer que la otra persona sufra así como nosotros hemos sufrido. Todos hemos oído la expresión, “yo no me enojo; me desquito”. Pero este precepto moral “ojo por ojo” ha sido la causa de mucha tragedia humana. Gandhi dijo que si todos practicáramos el precepto moral “ojo por ojo”, pronto el mundo entero estaría ciego. A la larga, la venganza no nos hace sentir mejor; sino que abastece de combustible el ciclo de represalia que nunca termina. El perdón es la única manera de curarnos a nosotros mismos y a nuestro mundo.
      Cuando Pedro le preguntó a Jesús: “Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?. Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18:21-22).
      Luego en Romanos, Pablo nos amonesta: “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos... si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber... No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” (Ro. 12:17-21).
      Si alguien nos ha herido profundamente, esto podría parecer una tarea casi imposible, pero Jesús sabía que debemos perdonar si deseamos tener paz y armonía.
      Podríamos pensar: “Por supuesto, quisiera librarme de mi ira, de mi dolor, pero ¿cómo puedo olvidar o perdonar, cuando la injusticia es tan evidente, la traición tan abrumadora?”
      No es fácil perdonar. A veces, parece más allá de nuestro alcance humano hacer lo intolerable tolerable. Y si sólo fuéramos humanos, esto podría ser cierto. Pero no sólo somos humanos, somos también divinos. En el momento en que elegimos el sendero del perdón, el amor divino que es el corazón de nosotros comienza a obrar su poder milagroso.
                  
Cicatrizando la herida
      Se dice de la historia de un hombre a cuyo hijo le mató el perro del vecino. El hombre estaba tan herido, tan enojado, que todo para lo que vivía era vengar la muerte de su hijo. El odio por su vecino era consumidor. Finalmente, una hambruna cayó sobre la tierra y el vecino no tenía semilla para su sembradío.
      Una noche el padre dejó a un lado su rencor, salió y plantó el sembradío de su vecino. Él explicó su acción diciendo: “Sembré en el sembradío de mi enemigo para que Dios exista”. Lo que él estaba diciendo era que al perdonar a su vecino él estaba abriendo el camino para que Dios se expresara a través de él. El odio, la ira y el resentimiento obstruyen la salida del amor sanador de Dios. El no perdonar nos daña más a nosotros que a la persona a quien es dirigido.
      El primer paso para liberarnos de nuestros pasados dolores es perdonarnos a nosotros mismos. Es difícil perdonar a otros cuando estamos llenos de condenación y culpabilidad personal. Perdonar nuestro pasado es contemplar nuestras vidas desde una perspectiva diferente, desde la perspectiva del amor. Cuando nos miramos a través de los ojos del amor, vemos que cada experiencia, cada persona ha sido parte del crecimiento de nuestras almas.
      ¿No elegimos a veces imprudentemente? ¿No hacemos o decimos a veces cosas que deseamos no haber hecho o dicho?
      La manera en que reaccionamos a la vida en el ayer no es quizás la manera que elegiríamos actuar hoy. Sin embargo, cada nuevo día , cada nuevo momento, es una oportunidad para elegir de nuevo.
      Si tuviéramos un amigo que cometió algunos errores en el pasado pero que hoy vive rectamente, ¿le recordaríamos constantemente su comportamiento pasado? Por supuesto que no, entonces ¿le recordaríamos constantemente su comportamiento pasado? Por supuesto que no, entonces ¿porqué nos hacemos esto a nosotros mismos?.
La culpa nos ata, nos confina y nos impide un futuro creativo.
      “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; pero cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño” (1 Co 13:11). A medida que despertamos y no volvemos conscientes de nuestra naturaleza divina, podemos perdonar a esa criatura en nosotros que actuó debido a una conciencia de temor e ignorancia.
      “Ahora vemos por espejo, oscuramente; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero, entonces conoceré como fui conocido. Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Co 13:12-13).
      Es cierto que las personas se hacen cosas malas unas a otras, y es difícil comprender por qué algunas personas se comportan de la manera que lo hacen. Sin embargo, si podemos ver más allá del hecho y ver a la persona, veremos que es su temor –su falta de conciencia­– lo que los hace actuar en forma destructiva y deplorable.
      Esto no quiere decir que debemos aceptar el mal comportamiento o que debemos permanecer en relaciones abusivas. Por el contrario, hacer esto no es respetarnos a nosotros mismos y ciertamente no ayuda a la persona abusiva. Sin embargo, no es nuestra responsabilidad tratar de cambiar a otros. Nuestra responsabilidad es dejarlos a Dios.
      Hacemos esto a través del poder del amor. El regalo más grande que podemos dar a otros es nuestra fe en que el amor sanador de Dios obra en ellos, manifestando paz y armonía en sus almas así como en las nuestras.
      Cuando dejamos ir y dejamos a Dios actuar, nos liberamos. Según perdonamos, así somos perdonados.
      La última lección acerca del perdón fue dada por Jesús en la cruz, cuando oró por Sus perseguidores: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23:34).
      Nosotros, por supuesto, no somos Jesús, pero tenemos en nosotros el mismo espíritu que se expresó a través de Él. Y aunque desde nuestra percepción humana, no comprendemos porqué hemos sufrido, en algún momento veremos en retrospección que todo lo que nos ha sucedido –cada experiencia que hemos tenido, cada persona que hemos conocido– ha sido importante en el viaje de la evolución de las almas. Entonces podremos parafrasear las palabras de José a sus hermanos, quienes lo vendieron a esclavitud: Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó a bien.
 
Afirmaciones de perdón
      Las siguientes son afirmaciones de curación para guiarte hacia una conciencia que sabe que el amor siempre está contigo. Cuando dejas ir y dejas a Dios actuar, el poder sanador del amor hará su obra perfecta en ti.
      El amor perdonador de Jesucristo fluye a través de mi mente y corazón, y soy libre.
      Estoy consciente de la presencia del amor en mí que sana y restaura mi alma.
      Dejo ir cualquier sentimiento de enojo, resentimiento o dolor. Soy un ser espiritual en un viaje espiritual, y ninguna persona o experiencia puede impedir mi bien.
      Te pongo al cuidado de Dios, y te bendigo en tu camino. Te perdono, así como soy perdonado. Cuando nos encontremos otra vez, será en un espíritu de amor.
      Gracias, Dios, que esto surgió para bendecir mi vida.

viernes, 27 de julio de 2012

El Silencio

Una práctica profunda

Por Carolyne Mathlin
Ministra de Unity

    Tenemos la tendencia de pensar que hemos de emprender una búsqueda espiritual monumental para poder descubrir a Dios y a nuestra naturaleza espiritual. Mas no es necesario buscar nada ni ir a ningún lado para encontrar a Dios. En el medio de toda experiencia, ya sea espiritual o mundana, yace el silencio.
    El silencio es el Fundamento de Todo Ser. El místico cristiana moderno, Padre Thomas Keating dice: “El lenguaje de Dios es el silencio, todo lo demás es una pobre traducción”.
    El cofundador de Unity, Charles Fillmore, comenzó su práctica del Silencio en búsqueda de la Verdad. Él deseaba ir más allá de las paradojas y contradicciones que observaba. De modo que dijo: “Si soy Espíritu y este Dios del que tanto oigo hablar es Espíritu, de alguna manera tenemos que poder comunicarnos, de no ser así, todo esto es un fraude”. Entonces, él comenzó a sentarse en Silencio cada noche por una hora buscando contacto con Dios.
    Tal como ocurre con cualquier práctica espiritual, la meditación silente tiene que ser experimentada. Debemos comprometernos a practicarla una y otra vez. Es como aprender a nadar. No podemos aprender a nadar a menos que nos metamos al agua. Al estar en aguas profundas por primera vez, puede que sintamos temor o incomodidad. Pero, mientras más tiempo pasemos allí y practiquemos, más nos sentiremos a gusto.
    Desarrollaremos una destreza que últimamente se convertirá  tan natural como la respiración. Así como el aprender a nadar no evita las aguas turbulentas, el meditar tampoco evita los disturbios en nuestras vidas. Mas, nos ayuda a navegar sobre cualquier marea que se nos presente.
    La intención del Silencio es tener contacto con Dios. Apartar las distracciones del mundo y vincularnos profundamente con la esencia de nuestro ser. Practicar el Silencio, no nos “gana” nada. Mas bien conecta nuestra mente consciente con Dios, Todo-Lo-Que-Es.
    Al alinearnos en conciencia, al nadar en el océano del Silencio, desarrollamos un sentido interno. Experimentamos el Silencio como una base fuerte, constante y moradora que se mantiene a pesar de los altibajos del mundo. Vemos el plano de la conciencia como es y nos armonizamos con lo Eterno.
    Vemos con los ojos nuevos, escuchamos con oídos nuevos. Vivimos “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7).
    ¿Cómo podemos comenzar? Es bien sencillo. Sentándonos calladamente. Si necesitas de algo que te ayude, céntrate en tu respiración. Si tu mente se turba, regresa tu atención nuevamente a tu respiración. Disuélvete en el Silencio y permite que el Silencio se revele.
    Dios está presente en todo aspecto de nuestras vidas. Practicar el Silencio nos lleva en conciencia a experimentar la presencia divina. Es así de sencillo. Es así de profundo.


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jueves, 19 de julio de 2012

De Sócrates a Arquelao (cartas)

Desde que comencé a dedicarme a filosofar por orden de la Divinidad no se habrá de encontrar que tomé nada de nadie. Al contrario, discurro en común permitiendo siempre que escuche el que tiene y el que no . Precisamente, no filosofo a puertas cerradas, como se cuenta de Pitágoras, ni acercándome a la multitud le cobro dinero a los que quieren escuchar, como otros hicieron antes y siguen haciendo algunos de nosotros. En realidad, veo que consigo bastante por mi mismo, mientras que respecto de los bienes superfluos, no encuentro a nadie más confiable para entregarlo tras haberlo recibido que los mismos que me lo dan. Si supongo que son malvados , me parece que no estaré en mi sano juicio si les entrego algo , mientras que si son honestos puedo recibir sin darle nada, pues no serán guardianes confiables de las deudas de gratitud, y si no consideran digno despojarnos de lo que nos han dado a nosotros, en caso de habernos dado dinero, si antes han tomado gratis de nosotros, tampoco nos dejarán a nuestra suerte cuando estemos en problemas. En sintesis; naturalmente,si son amigos nos otorgarán muchas cosas propias, mientras si no son amigos buscaran quitarnos algunas de las cosas nuestras. Yo no pierdo tiempo en cuidar dinero: me sorprendo del resto que dice prepararse por su propio medios, pero en claro que se entregan por riqueza y despreocupándose de la educación se dedican al lucro. Realmente son admirados pór sus posesiones, pero ridiculizados por su incultura y son considerados felices por todo menos por ellos mismo. ¿y cómo no va a ser terrible creer que es vergonzoso estar a la sombra de un amigo y no querer vivir como un apéndice de otros y parasitando los bienes ajenos , pero no tener pudor de sufrir por el dinero la misma situación?¿o no sabemos que son honrados por la riqueza y, cuando la suerte cambia caen en completa deshonra? Por eso no se alegran cuando son apreciados (pues no son apreciados por ellos mismos) y sufren muchísimos cuando son despreciados , pues lo que es despreciado, es decir aquello por lo cual son denigrados, son ellos mismo. Primero, entonces , no comprendiste bien si crees que Sócrates hace por dinero algo que no piense que está bien hacer también gratis . Y además no pensaste en lo siguiente: que aquí me retienen muchas cosas, y, lo más importante, los deberes para con mi patria. Y no te sorprendas si digo que cumplo un deber con la patria porque no revisto en el ejército ni en el tribunal…

miércoles, 11 de julio de 2012

Conociendo (más) a Sócrates

El diálogo como género : La importancia del diálogo como género filosófico de innovación, no sólo para Platón, sino para los miembros del grupo : “Más de diez autores ligados al grupo de sócrates compusieron en el lapso de unos veinticinco años unos trescientos diálogos que compartían el rasgo de colocar a Sócrates en el sitial del protagonista”. De Sócrates sabemos sabemos de la mayéutica como método , de esa necesidad de aprender a pensar contra sí mismo como condición del saber; sabemos de su vocación política por la verdad y de la necesidad de asepsia material para pensar; sabemos que su actividad como filosofo fue indicada por el oráculo de Delfos y que la filosofía está más cerca de la ignorancia que de la totalidad de un saber: el “conócete a ti mismo” es más voluntad de vacio que de plenitud. Lo que sabemos de Socrátes lo sabemos por Jenofonte , por Aristófanes, por Platón , por Aristóteles, por relatos de relatos. Nunca por él mismo . O sea, un silencio literario que otras literaturas filosóficas intentan completar .Por ello nos quedó de Socráte su muerte , una suerte de cascada existencial que reemplaza su escritura. Sócrates es el que murió por la verdad, el que sostuvo su pensamiento a pesar de todo. La cicuta pretende ser un tratado de ética para quien sepa escucharlo . Entonces, en la lectura de las apologías, en Critón o en Fedón de Platón , cada vez que Sócrates acepta su destino en nombre de toda la polis, la filosofía parece estremecerse de tanta verdad. Contra esta imagen sacrificial socrática arremete Nietzsche, con su martillo y su dinamita, hasta convertirlo en un personaje filosófico tan necesario para su obra como lo es su Zaratustra. Habla de su fealdad(“Se sabe cuán feo fue. Mas la fealdad, de suyo una objeción , entre los griegos es poco menos que una refutación “); que fue “un payaso que se hizo tomar en serio”;que en sus manos y en las de otro como él. Eurípides, lo valeroso de la tragedia griega derivó en un asunto de interioridad ciudadana y argumentación . O sea, dejó de ser arte para convertirse en metafísica.La Obra de Nietzsche inaugura una visión critica que buscara su permanencia en la filosofía posterior. Desde entonces Sócrates será visto con desconfianza, como el antecedente inau gural de todo sistema metafísico. Un extravio que, según Nietzsche, ha desplazado el valor de la vidaen dirección a un más allá . O sea, el sistema de una enfermedad: el de unir razón y moral y, con ello, hacer del pensamiento una actividad decadente.”Sócrates fue un mal entendido”. Dice Nietzsche, una farsa que se perpetúa en cualquier moral correctiva, sea la cristiana o la de la ciencia moderna. Sin embargo , Faucault vuelve a Sócrates a pesar del efecto Nietzsche en el siglo xx y de la fuerte influencia que éste tiene en su obra. Un retorno necesario que se sostiene en la palabra verdadera como modo de subjetivación; ya no la verdad universal de la metafísica sino la verdad sobre si, en Sócrates con un fundamento profético y un sentido pedagógico. Como Diógenes el cinico, Sócrates es un parresiasta. Es decir, alguien cuyo decir veraz, su “hablar franco” no se detiene ante la presencia del poder . Por ello afirma Foucault, el temor de Sócrates no es ante la muerte sino ante la posibilidad de interrumpir su tarea. Verse a si mismo de un modo inevitable y en tensión con las formas ofrecidas. Tal vez la figura de Sócrates puede pensarse como una necesidad vital del género filasófico. Cada época y cada filósofo compone su propio Sócrates. Algo asi como una declaración de principios a partir de los cuales se sienta posición . Por ello cada momento histórico ofrece los sonidos de su voz como parte de un canto polifónico más amplio. En cierta medida la historia de la filosofía puede ser vista como un enarme epistolario en el que, como en estas cartas ficcionales, intentamos volver al comienzo. Hacer un curso sobre Sócrates y su muerte, como dice Foucault. No como un testamento, sino como forma de seguir pensando.

miércoles, 27 de junio de 2012

El Juego del Poder

Gracias a la evolución sexual femenina, con la cual reivindicamos el derecho al placer, hemos llegado a tener una conducta mucho más desinhibida y libre y, en algunos casos , más exigente frente a la conducta masculina, lo que podría interpretarse como un aprendizaje en la habilidad para seducir. Sin embargo, quiero dar una señal de alerta e indicar que en ese ejercicio de poder agresivo y manifiesto solo hay seducción cuando está enmarcada en la conducta del juego. Fuera de ella, claramente no lo es y termina inhibiendo al hombre. Esto también es válido para la conducta de los hombres, que suelen interpretar el uso de la violencia y la presión como elementos de seducción, aunque a veces loa mujer no lo sienta asi. Entendiendo que en una relación de pareja es inevitable el establecimiento de reglas o juegos de poder entre ambos, quiero pedirles una reflexión sobre cuáles son las reglas de poder con las que se manejan en lo cotidiano. Esto no necesariamente incluye solo a la pareja, es una oportunidad para analizar cómo o en qué posiciones se mueven ustedes dentro de la sociedad. ¿Establecen poder mediante la autoridad que tienen o de la simpatía?¿Logran lo que quieren seduciendo a través del mandato, de habilidades asertivas o quizás de la prepotencia? Les hago analizar esto desde un contexto más amplio , poque es muy probable que los mismos códigos que empleen en su movimiento social aparezcan, tardee o temprano, en su mundo privado. O quizás, por el contrario, utilicen en el mundo privado exactamente el modo inverso del que usan en el mundo público. Puede haber dueñas de casa que al leer esto digan que no tienen mundo público. No es asi porque ese mundo pueden ser sus amigas, el colegio de sus hijos, el médico de los niños o su familia extensa: padres, hermanos, primos. Y frente a ellos también deben estar establecidas algunas formas particulares de poder. ¿Para qué se las usa? ¿Cuál es el objetivo de que exi8sta? La respuesta es que muchas veces ese ejercicio se activa simplemente para lograr lo que yo quiero, aun cuando ni siquiera tenga en claro qué es, por ,lo menos conscientemente. El ejercicio de poder da seguridad y confianza, pero vende una ilusión que si no se flexibiliza rápidamente, se rompe y puede destruir los cimientos básicos de cualquier relación. No solo me estoy refiriendo a las relaciones de pareja, sino a todas las que uno establece en la cotidianeidad. Estoy llamando a desmantelar los juegos de poder en la relación, pero debo pedirles a ambos –hombres y mujeres- no reprocharse por situaciones pasadas con el fin de decir que no a un momento de intimidad, por ejemplo. No es limpio, porque se estaría usando o manipulando con un argumento aparentemente trabajado tiempo atrás. Los invito a no victimizarse y a asumir que uno tal vez no perdonó alguna herida delo pasado. Decir que el otro erró y seguir recordándoselo es una distorsión en el camino de una sana seducción. Para evadir la intimidad o para justificar el no querer entrar en una seducción amplia y generosa, muchos recurren a la realidad de los hijos, del trabajo o del no trabajo. Si somos honestos, tenemos que concluir que uno ha decidido tener la vida que tiene y desde ahí, con todas sus dificultades y facilidades, existe la obligación de crear para uno y para los que ama, la mejor vida posible. Acá lo importante es resolver los conflictos donde se generan. Si son en la cocina, hab larlos en la cocina. Si son de dinero, sentados en el living o en una mesa. Porque trasladar siemp0re estos problemas al espacio intimo de seducción, el dormitorio, clarame3nte parece ser un problema. Fragmento extraido del libro: Lecciones de Sewducción; de Pilar Sordo

martes, 19 de junio de 2012

Disolución de la Orden de la Estrella (resumen)

Jiddu Krishnamurti, Discurso de disolución de la Orden de la Estrella de Oriente “Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ése es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada, ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente por algún sendero particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán lo imposible que es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. [...] Todos ustedes dependen de algún otro para su espiritualidad, para su felicidad, para su iluminación… Cuando les digo: busquen dentro de sí mismos la iluminación, la gloria, la purificación y la incorruptibilidad del propio ser, nadie de ustedes quiere hacerlo. Puede que haya unos pocos, pero son muy, muy pocos. ¿Para qué, pues, tener una organización? Ningún hombre puede, desde afuera, hacerlos libres; ni un culto organizado ni la propia inmolación por una causa puede hacerlos libres. Ustedes utilizan una máquina de escribir para su correspondencia, pero no la ponen en un altar para adorarla. Sin embargo, eso es lo que están haciendo cuando las organizaciones se convierten en la principal preocupación. [...] Pueden formar otras organizaciones y esperar a algún otro. Esto no me concierne, como tampoco me concierne crear nuevas jaulas y nuevas decoraciones para esas jaulas. Mi único interés es hacer que los hombres sean absoluta, incondicionalmente libres”. Jiddu Krishnamurti fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual. Sus principales temas incluían: el propósito de la meditación, relaciones humanas, la naturaleza de la mente, y como llevar a cabo un cambio positivo en la sociedad global. Fue adoptado y criado bajo la tutela de Annie Besant y C.W. Leadbeater dentro de la Sociedad Teosófica Mundial, quienes vieron en él a un posible Líder Espiritual. Subsecuentemente se rehusó a ser el mesías de un nuevo credo, hasta que en 1929 disolvió la orden creada para ese fin. Alegaba no tener nacionalidad, ni pertenecer a ninguna religión, clase social, o pensamiento filosófico. Pasó el resto de su vida como conferencista y profesor viajando por el mundo y enseñando sobre la mente humana, tanto a grandes como a pequeños grupos. Fue autor de varios libros, entre ellos “Primera y Última Libertad”, “La Única Revolución” y “Las Notas de Krishnamurti”. A la edad de 90 años dio una conferencia en la ONU acerca de la paz y la consciencia, y recibió la Medalla de la Paz de la ONU en 1984. Su última conferencia fue dada en Madras, India, un mes antes de su muerte en 1986, en Ojai, California.

jueves, 14 de junio de 2012

No importa tu Religion

Breve dialogo entre el teologo Leonardo Boff y el Dalai Lama. "En el intervalo de una mesa redonda sobre religión y paz, entre loos pueblos, en la cual participaba el Dalai Lama y un servidor, maliciosamente más también con interés teologico, le pregunté en mi inglés defectuoso" "Santidad cúal es la mejor religión?" Esperaba que dijera; "El budismo tibetano" o las religiones orientales, mucho más Antiguas que el Cristianismo..."El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrio, me miro fijamente a los ojos. Lo que me desconcerto un poco, por que yo sabia la malicia contenida en le pregunta. - Afirmo: - La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al infinito. - Es aquella que te hace mejor Para salir de tan sabia respuesta, pregunte: - "¿Que es lo que me hace mejor?" El respondio: - Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más ético...La religión que consiga hacer eso de ti, es la mejor religión o si tienes o no tienes religión. Lo que realmente me importa es tu conducta delante de tu semejante, de tu familia, de tu trabajo, de tu comunidad, delante del mundo. Recordamos: El universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos. La ley de Accion y Reacción no es exclusivo de la fisica. Es también de las relaciones humanas. - Sigo: actúo con el bien, recibire el bien. Si actúo con el mal, recibire el mal. Aquellos que nuestros abuelos nos dijeron es la más pura verdad ; "Tendrás siempre el doble de aquello que desees a los otros". Ser Feliz no es cuestión de destino. Es cuestión de elección. Cuida tus pensamientos porque se volberán "Palabras" Cuida tus palabras porque se volberán "Actos" Cuida tus actos porque se harán "Costumbre" Cuida tus costumbres porque forjarán tu "Carácter" Cuida tu carácter porque formara tu "Destino" y tu destino será tu "Vida" NO HAY RELIGIÓN MÁS ELEVADA QUE LA VERDAD

jueves, 7 de junio de 2012

Ser Libre...

Las ideas de Nietzsche del eterno retorno y del Übermensch, permanecieron mucho tiempo en mi mente, pues en ellas estaba reflejado lo que una personalidad debe sentir respecto a la evolución y al ser esencial de la humanidad, cuando a esta personalidad le es impedido captar el mundo espiritual, debido al pensamiento restringido de la filosofía de la naturaleza que caracterizó el final del siglo diecinueve. Lo que me atrajo concretamente fue que uno podía leer a Nietzsche sin encontrar nada que intente volver al lector «dependiente» de Nietzsche. Rudolf Steiner[12] ...una creación libre del espíritu humano, que nunca existiría si no la generáramos. La tarea de comprender no es replicar de manera conceptual algo que ya existe, sino más bien crear todo un nuevo reino, que junto con el mundo dado a nuestros sentidos, constituye la plenitud de la realidad. Steiner[35] Ser libre es ser capaz de pensar los propios pensamientos: no los pensamientos meramente corporales o de la sociedad, sino pensamientos generados por nuestro ser más interno y profundo, más original, más esencial y espiritual, nuestra individualidad. Rudolf Steiner[37

domingo, 27 de mayo de 2012

Sobre la Felicidad

Seguramente, muchos de ustedes tienen la concepción de que la felicidad está hecha solo de momentos y que, por lo tanto, cuando estos momentos llegan, hay que disfrutarlos porque se acaban". "La gente que supone esto tiene legítimamente asociado en su cabeza el concepto relacionado con la alegría, ya que asumen que solo se es feliz cuando uno está contento". "La felicidad no tiene nada que ver con la alegría. Uno puede ser feliz permanentemente en la medida en que le encuentre razón o sentido a lo que hace. Lo que uno no puede es estar contento todo el tiempo". "Al preguntar cuáles son las condiciones que se necesitan para ser feliz hoy, aparecieron tres: La primera es que ser feliz es una decisión. Esto parece indicar que la felicidad no dependería de las cosas que nos pasan, sino más bien de la actitud con la cual enfrentamos lo que nos ocurre. La felicidad para muchos es algo que se anhela, que se busca, sin tener en cuenta que, como decía John Lennon, `es justo lo que ocurre mientras uno está haciendo otros planes´". "Parece que no es suficiente estar vivos, tener afectos, algunos trabajo, para poder justificar o explicar que solo por eso y con eso somos felices; siempre estamos esperando que ocurra algo especial para poder conectarnos con esa sensación o esa decisión". "La segunda condición es que nadie puede ser feliz, si no es agradecido. No solo con la evidente ventaja que tiene el dar constantemente las gracias por todo lo que nos ocurre, sino también al nivel de percepción que una persona debe tener para ver lo cotidiano con una postura de reverencia, de asombro, de aprendizaje y de gratitud permanente". "Vinimos a estar tierra por tres razones: a aprender a amar lo que más podamos; a intentar dejar una huella para ser recordados por algo bueno cuando ya no estemos; y a ser felices, que no es un derecho, sino una obligación. Estas razones deberían ser el centro de nuestro agradecimiento diario. Tienen que ver con agradecer lo simple, lo cotidiano". "La tercera condición, clave para poder llevar todo esto a la práctica, es que tenemos la obligación de trabajar para centrarnos en lo que tenemos y no en lo que nos falta. Las personas que tienen la capacidad de centrarse en lo que viven y tienen experimentan mayores sensaciones de bienestar, de placer y de agradecimiento que los que no lo hacen". "`No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita´. Este concepto de necesidad involucra todos los aspectos del ser humano, ya que no tiene que ver solamente con lo económico o material, sino más bien con la percepción que se tenga de ello". "Este concepto devuelve el trabajo al propio ser humano y le permite hacerse cargo de su vida y de los resultados que ha conseguido en ella gracias al buen o mal uso de estas palabras: fuerza de voluntad". PILAR SORDO

lunes, 14 de mayo de 2012

El Verdadero Invitado

Un hombre fue invitado a una fiesta organizada por su patrón, quien, al ser una persona muy adinerada, quiso celebrar su cumpleaños de una manera despampanante en su inmensa y lujosa mansión, muy admirada por todo el pueblo. Este acontecimiento esperaba muchísimos invitados; el comentario del pueblo era que iban a ofrecer diferentes shows en vivo y que iba a haber sorpresas durante toda la noche, entre otras cosas. Esa noche el hombre se baño y fue a la fiesta, vestido sencillamente. Cuando lo hicieron pasar al gran salón donde se encontraban algunos de los invitados, enseguida advirtió que no sólo lo miraban por encima del hombro, hablaban entre ellos y lo esquivaban servirlo. Enseguida se dio cuenta cúal era la situación. Entonces, como vivía muy serca de ese lugar, se dirigió rápidamente a su domicilio. Se sacó la ropa y se vistió con lo mejor que tenia, con sus mejores galas: se puso un impecable traje blanco. Lucia realmente extraordinario. Asi volvió al banquete, donde nadie habia reparado en su ausencia. nada más atravesar la puerta, los dueños de la casa lo recibieron my cortésmente y los criados, mostrando grandes ademanes de respecto, comenzaron a ofrecerle para beber y degustar. Servida la cena, el hombre se despojó de su ropa y fue enorme el asombro de ls comensales, que comenzaron a mirarse al no comprender la situacion. Dijo fuertemente, acercando su traje al plato: - Come trajecito, este manjar es todo para vos. - ¿Por qué hace eso? -le preguntaron extrañados los anfitriones. - Yo sólo he venido acompañando al verdadero invitado; la próxima vez por favor inviten directamente a mi traje. Y, arrojando la ropa encima del plato con la comida que le habian servido, continuó: -Ha sido mi ropa y no yo quien ha recibido vuestro respecto y atenciones. Que sea él quien se quede a comer, yo ahora me marcho para dejarlos cenar con tranquilidad. Buenas noches y muy feliz cumpleaños.-

miércoles, 9 de mayo de 2012

El religioso sin Dios

Jiddu Krishnamurti, el religioso sin Dios La verdad es una tierra sin senderos a la cual resulta imposible aproximarse mediante ninguna religión, filosofía o secta convencional. Aunque fue quizá uno de los más influyentes maestros espirituales del siglo XX, Jiddu Krishnamurti (Jiddu era su apellido) no condujo escuela alguna ni creyó en un camino único hacia la verdad. En su lugar, denunció que todas las teorías ocultas, organizaciones y métodos estructurados eran impedimentos para la búsqueda de la realidad verdadera. Krishnamurti nació el 12 de mayo de 1895 en Madanapalle, un poblado del sur de la India , y murió en Ojai (USA) el 17 de febrero de 1986. No fue gurú ni líder de ninguna organización religiosa, pues según sus propias palabras: "Quien sigue a aquel que se erige en autoridad, jamás aprende". Por eso, todo cuanto dijo a lo largo de sesenta años de pláticas ininterrumpidas -en Europa, Asia y América- no constituye un cuerpo doctrinario que intente atraer adeptos o proporcionar fáciles consuelos: Krishnamurti enseñó que la verdadera comprensión sólo puede ser obtenida a través de una completa conciencia de la mente y de sus imágenes, que se reflejan continuamente en las relaciones que uno establece con los demás. Krishnamurti también enseñó que los sistemas no transforman a la gente: la gente transforma los sistemas. Creía que el cambio real ‑la revolución‑ ocurre cuando la gente se mueve desde su polarización en las percepciones de los sentidos hacía una actitud donde se rige por valores libres de las trabas impuestas por influencias externas. Existen siete escuelas en distintas partes del mundo donde los niños son educados de acuerdo con la perspectiva de Krishnamurti sobre el aprendizaje y el autoconocimiento...

martes, 1 de mayo de 2012

Matrimonio - Divorcio

“También fue dicho: ‘Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio’. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio” (Mt 5:31-32). Jesús está preocupado por la tendencia a escapar de los problemas. Mientras tomemos el camino del escapismo, el problema del cual estamos escapando, surgirá bajo nuevo aspecto en cada recodo del camino. Jesús usa el tema del matrimonio y divorcio como ejemplo. El matrimonio no es una puerta por la cual dos personas enamoradas entran en una tierra donde “se vive feliz por siempre jamás”. La felicidad en el matrimonio es una conquista y no un legado. El matrimonio es la licencia para que dos personas, que han visto las mayores posibilidades el uno en el otro, puedan laborar juntas para que afloren esas posibilidades. Es un laboratorio de desenvolvimiento individual. El matrimonio sólo puede triunfar cuando ambas partes ven algo de lo divino el uno en el otro. Si no puedes ver más allá de las apariencias en la otra persona, en realidad no le amas. El verdadero amor es percepción espiritual, una percepción sensitiva a la divinidad innata. A veces se dice: “No me es posible captar lo que él ve en ella”. Desde luego que no puedes. Porque es la percepción de amor lo que es una revelación personal. El matrimonio basado sobre esa percepción está construido sobre la roca. Llevará a un ajuste de las diferencias y al cumplimiento del amor. Sin esa percepción, la casa está construida sobre la arena movediza y durante las tormentas e inundaciones, seguro se caerá. El matrimonio es una fase de la experiencia total del desarrollo humano. Si trae amor y dicha, entonces éste es el producto de la conciencia de ambas partes y sin duda habrá retos o pruebas para ellos en otras áreas de la vida. Si el matrimonio trae conflicto aparente entre las partes, si es un gran reto para cualquiera de los dos o para los dos, entonces éste es el paso próximo en el crecimiento que el alma ha atraído hacia cada uno. Si estamos conscientes de ello, en vez de decir: “Yo no tengo por qué soportar eso”, diremos: “Esta es la razón por la cual fuimos atraídos el uno al otro –es por eso que nos casamos”. Si huimos y encontramos un escape en el divorcio, esto bien puede ser “posponer nuestra salvación”. Si “espantamos el moscardón”, bien podemos espantar el estímulo para crecer. Una de las últimas palabras de Jesús en la cruz, están registradas como: “Elí, Elí, ¿lama sabactani?” (Mt 27:46), que el Dr Lamsa dice que traduce del arameo como: “Mi Dios, mi Dios, para esto fui sostenido”. Ciertamente que Jesús pudo haber dicho: “¡No tengo que soportar esto!” Pero, sin embargo, Él dijo: “Esto es parte del gran propósito de mi búsqueda para vencer la mismísima muerte y probar el principio de la Divinidad del Hombre”. Ahora bien, Jesús no cambió la ley Mosaica que autoriza el divorcio por causa de adulterio, pero Él estaba condenando el abandono de esposas por sus maridos por los motivos más triviales. Algunos grupos cristianos sostienen que el divorcio, no importa la razón, es inconcebible e inmoral. Para eso citan la declaración de Jesús: “Lo que Dios junto no lo separe el hombre” (Mt 19:6). Pero Dios es Espíritu, Ley Divina. Lo que Dios une tiene que ser un campo de energía tan inexorable como la gravedad. ¿Cómo entonces, es posible que un matrimonio se rompa en pedazos? La única conclusión es –si el matrimonio puede disolverse, entonces jamás estuvo unido divinamente. A todo ministro, sacerdote o rabino, le gustaría creer que la unión espiritual se lleva a cabo durante la ceremonia religiosa y bajo su bendición pastoral. Pero la mayoría de los clérigos, reconoce que la unión indisoluble de las almas es una meta que puede demorar meses y aun años para lograrse en la relación matrimonial. El proceso de dos convirtiéndose en una sola carne, requiere mucho ajuste y una gran cantidad de crecimiento y maduración de ambas partes. Es de dudar que Jesús hubiera dicho que el divorcio jamás debería llevarse a cabo. Porque si hay una poderosa adulteración de la percepción original que permitió a las partes ver algo de la divinidad en el otro, entonces bien puede ser que, lo que Dios quiere es que caiga a pedazos, que ningún hombre trate de mantenerlo unido. Si hay una ruptura total de comunicación y un rechazo a reparar esa ruptura, entonces la continuación del matrimonio puede ser un elemento de la salud mental de ambas partes. No obstante, lo que Jesús tiene en mente es la tendencia a rehuir los retos. Cualquier tipo de relación o experiencia, ya sea matrimonio o empleo o problemas ambientales, si la persona busca el divorcio como su primer recurso –renunciar al empleo, huir a otro lugar– entonces pospone su salvación. Tiene el hábito de espantar el moscardón. Niega a su vida el acicate del reto –y no hay una gran vida, no hay vida plena sin eso. Una vez un joven le preguntó a Sócrates si debería casarse. El gran sabio le respondió: “Prosigue y cásate. Si consigues una buena esposa, serás feliz. Si obtienes una mala esposa, te convertirás en filósofo y eso es bueno para cualquier hombre”. La vida es un proceso de crecimiento grandioso y continuo. Nos movemos de un aula a otra. Y en la escuela esperamos ser sometidos a pruebas. La escuela no tiene que ser una experiencia triste, pero es una época feliz sólo si somos no resistentes al proceso de crecimiento y cambio. Si no presentamos resistencia a lo que la vida nos demanda, si aceptamos las “pruebas” como bendiciones para nosotros, avanzaremos alegremente y con firmeza hacia esa graduación suprema. Y quizás ningún hombre tenga la visión de saber qué o cuándo será la graduación, porque “aún no se ha manifestado lo que hemos de ser” (1 Jn 3:2). “Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: ‘No jurarás en falso, sino cumplirás al Señor tus juramentos’.Pero yo os digo: –No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’, porque lo que es más de esto, de mal procede” (Mt 5:33-37). Una compresión del idioma es vital aquí si hemos de saber lo que Jesús tenía en mente. Al oír a un oriental haciendo un negocio, puedes ver inmediatamente lo pertinente es esta ilustración. Comprar un par de zapatos, por ejemplo, podrá ser la labor de todo un día. Cuando no se puede acordar un precio por medio del regateo, los comerciantes y sus clientes usualmente prestan juramentos por templos y nombres sagrados como prueba de su sinceridad. Pueden decir: “En el nombre de Dios y sus santos ángeles, esta par de zapatos me costó seis dólares, pero puedes tenerlos por tres”. Cuando esto no resulta efectivo, pueden recurrir a perjurar: “Si te miento, soy un hijo de perro, los zapatos me costaron tres dólares, pero dejo que te los lleves por un dólar y medio”. El cliente desconfiado puede responder: “Por la cabeza de mi único hijo, no te pagaré más de un dólar”. A veces, si este método fracasa, el negociante le escupe en la cara a su cliente diciendo: “Raca” –que significa “Yo te escupo”. La Ley Mosaica prohibía jurar por nada que no fuese Dios. A pesar de eso, de todos modos se hacía todo el tiempo. Pero el Maestro dijo: “No jures jamás”. Esto significaba que no debemos tomar ni hacer votos. El problema principal con el juramento es que es una hipoteca sobre el futuro. Por ejemplo, si proclamamos súbitamente: “No le hablaré nunca jamás mientras yo viva”, estamos limitando nuestra experiencia futura a nuestro bajo estado de conciencia del presente. Frecuentemente, llegamos a arrepentirnos de ese juramento. Entonces, o lo rompemos con sentimiento de debilidad de carácter, o nos aferramos a él estoicamente, sintiéndonos enjaulados por una decisión lamentable. ¡Cuán a menudo el alcohólico jura no volver a darse un trago! Y cuán fácilmente se rompe ese voto, cada vez reduciendo más su sentimiento ya débil de respeto propio. La magnífica organización de Alcohólicos Anónimos insiste sabiamente en que tales votos nunca se deben tomar por un período mayor de un día –siendo la teoría que cualquiera puede contenerse por veinticuatro horas. Y al terminar ese período, tiene la satisfacción de un logro. Entonces puede progresar otro día. Sólo hay el eterno “ahora” en que vivimos. Todo cuanto resolvemos y afirmamos para nosotros mismos, debe ser para el presente. En vez de decir: “Nunca jamás volveré a criticar a nadie”, cuanto mejor afirmar: “Ahora estoy libre de crítica. Soy amoroso y respondo a la divinidad de todos con quienes me encuentro”. De esta manera estamos libres de cualquier presión procedente de las resoluciones, libres para convertirnos en lo que en realidad queremos ser. Podemos hasta preguntarnos sobre este voto matrimonial “hasta que la muerte nos separe”. ¿Podemos en verdad predecir nuestros futuros estados de conciencia sin empeñar nuestra experiencia futura? Pudiera ser que uno de los problemas en el matrimonio sea el sentimiento de estar atrapado por la ley divina o la civil. Quizás haya una subconsciente resistencia contra la implicación de que nunca puedes salirte de un matrimonio. Quizás sea que la rebelión contra sentirse atrapado ha dado margen a la racionalización de incompatibilidad. Quizás las restricciones religiosas y legales en el matrimonio han motivado más divorcios de los que han evitado. Cuánto mejor sería sustituir el “voto” del matrimonio con una sincera consagración de contemplar la divinidad en el otro, como una posibilidad y de trabajar juntos para liberar el “esplendor aprisionado” que el amor ha percibido. Una reconsagración anual y aun diaria al espíritu del matrimonio, es preferible a un voto “para-siempre-jamás” de permanecer unidos venga lo que venga. Thomas Stearns Eliot (1888-1965), caracteriza la situación difícil de tantos matrimonios con sencillez devastadora en estas líneas de su Cocktail Party: Ellos no se quejan; están satisfechos con la mañana que los separa y con la noche que los acerca por charlas casuales frente a la estufa dos personas que saben que no se comprenden; criando hijos a quienes ellos no comprenden y que jamás los comprenderán a ellos. Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), dice que el matrimonio no es una meta de por sí, sino una oportunidad para madurar. Me pregunto ¿qué le sucedería a las personas en el drama de Eliot si se levantaran cada mañana con el empeño de buscar una percepción más profunda del amor para verse el uno al otro bajo una luz enteramente nueva? Con el tiempo, las mañanas no se separarían, más bien revelarían oportunidades gozosas para una unidad de propósitos y de esfuerzos.

viernes, 20 de abril de 2012

METAFISICA

Historia del concepto
Platón y Aristóteles en La escuela de Atenas, de Rafael Sanzio. Aristóteles es considerado como el padre de la metafísica.El término metafísica proviene de una obra de Aristóteles compuesta por catorce libros (rollos de papiro), independientes entre sí, que se ocupan de diversos temas generales de la filosofía. Estos libros son de carácter esotérico, es decir, Aristóteles nunca los concibió para la publicación. Por el contrario, son un conjunto de apuntes o notas personales sobre temas que pudo haber tratado en clases o en otros libros sistemáticos.

El peripatético Andrónico de Rodas (siglo I a. C.) al sacar la primera edición de las obras de Aristóteles ordenó estos libros detrás de los ocho libros sobre física (tà metà tà physiká). De allí surgió el concepto de «metafísica», que en realidad significa: aquello que en el estante está después de la física, pero que también de manera didáctica significa: aquello que sigue a las explicaciones sobre la naturaleza o lo que viene después de la física, entendiendo física en su acepción antigua que se refería al estudio de la physis, es decir, de la naturaleza y sus fenómenos, no limitados al plano material necesariamente.

En la Antigüedad la palabra metafísica no denotaba una disciplina particular concerniente al interior de la filosofía, sino el compendio de rollos de Aristóteles ya mencionado. Sólo es a partir del siglo XIII que la metafísica pasa a ser una disciplina filosófica especial que tiene como objeto el ente en cuanto ente. Es hacia ese siglo cuando el conocimiento de las teorías aristotélicas se comienza a conocer en el Occidente latino gracias al influjo de pensadores árabes como Avicena y Averroes.

A partir de entonces la metafísica pasa a ser la más alta disciplina filosófica, y así hasta la Edad Moderna. Con el tiempo la palabra «metafísica» adquirió el significado de «difícil» o «sutil» y en algunas circunstancias se utiliza con un carácter peyorativo, pasando a significar especulativo, dudoso o no científico. En este sentido, también la metafísica es considerada como un modo de reflexionar con demasiada sutileza en cualquier materia que discurriese entre lo oscuro y difícil de comprender.

[editar] Objetivo de la metafísicaLa metafísica pregunta por los fundamentos últimos del mundo y de todo lo existente. Su objetivo es lograr una comprensión teórica del mundo y de los principios últimos generales más elementales de lo que hay, porque tiene como fin conocer la verdad más profunda de las cosas, por qué son lo que son; y, aún más, por qué son.[5]

Tres de las preguntas fundamentales de la metafísica son:

1.¿Qué es ser?
2.¿Qué es lo que hay?
3.¿Por qué hay algo, y no más bien nada?
No sólo se pregunta entonces por lo que hay, sino también por qué hay algo. Además aspira a encontrar las características más elementales de todo lo que existe: la cuestión planteada es si hay características tales que se le puedan atribuir a todo lo que es y si con ello pueden establecerse ciertas propiedades del ser.

Algunos de los conceptos principales de la metafísica son: ser, nada, existencia, esencia, mundo, espacio, tiempo, mente, Dios, libertad, cambio, causalidad y fin.

Algunos de los problemas más importantes y tradicionales de la metafísica son: el problema de los universales, el problema de la estructura categorial del mundo, y los problemas ligados al espacio y el tiempo.

domingo, 8 de abril de 2012

Mas Alla Del Espejo

Mas Alla Del Espejo
Mirarse al espejo es un proceso de autoconocimiento, el primer paso para entrar al centro mismo de nuestra alma, a ese espacio que es intimo y al que solo debería entrar aquel a quien mas amamos y en quien mas confiamos , para poder ser todo lo vulnerable que el cuerpo permita.
En una estructura social donde la desnudez es tan común , parece extraño hablar de estos conceptos. Cada vez es menos probable que la seducción a travez del cuerpo este asociada a dejar algo para la imaginación: todo es tan explicito que a veces se vuelve aburrido.
Desde que el mundo es mundo, la belleza y la juventud han sido valores asociados al éxito y a la felicidad. Pero el culto a ambos hoy esta exacerbado a tal punto que el temor a envejecer genere la automarginacion de una gran cantidad de espacios sociales, desde los laborales hasta los mas intimos.
Por desgracia, estos prejuicios y concepciones frente a la vida difilcultan el ejercicio de mirarnos , por que rápidamente aparecen en nuestras cabezas categorías y sanciones que nos impiden dar un vistazo limpio y cariñoso.
Una vez mas , estas categorias afectan mayormente a las mujeres .¿la razón? Porque puede que nos exijan mas en este aspecto y porque entre mujeres somos mucho mas severas que los hombres entre si.
En épocas antiguas – también en la actualidad, pero en otras culturas -, hombres y mujeres no mostraban nada de sus cuerpos. El simple talon de una mujer podía generar en el otro la mas irresistible pasión con la sola pregunta de “¿Qué habrá mas arriba? . El acto de seducir estaba mas asociado a lo misterioso, a lo que no se ve, pero que esta incitando a ser descubierto.
Mirate al espejo , observa mas alla . Embriagate con tu historia , con tus arrugas, con tus curvas y con las que no lo son tanto . Aceptate , quiérete y muéstrate al otro . Y si no hay otro, no hagas este trabajo pensando en cuando llegara, sino como un regalo de autoconocimiento.
Si estas en proceso de conquista, realiza el desafio sin pensar en como el otro evaluara lo que estas mirando. Hazlo sin juicios, sin sanciones . Recuerda que lo que miras es el fruto de tus buenas o malas decisiones . En definitiva, es el resultado de tu historia .
Supongamos que en la primera aproximación frente al espejo, no te gusto lo que viste. Lo primero que debes evaluar es si esa conclusión la sacaste por ti mismo o porque no te adecuas al esquema mental que tienes de belleza , ya sea por lo que tu crees o por lo que los medios definen como apto para seducir.
Es importante que entiendas que desde todo tipo de cuerpo , con cualquier forma, peso o configuración , se puede seducir y ser seducido. Desde lo que eres , eres amado por otro o podría serlo.
Lo he dicho anteriormente : la estructura social en que vivimos valora ciertos canones de belleza que nos quitan naturalidad, espontaneidad y libertad para poder vivenciar la seducción desde lo imperfecto y no desde un mundo falsamente perfecto.
¿Qué sucede si yo , aun considerándome adecuada en mi imagen y en mi capacidad para seducir , soy rechazada? Desde una mirada femenina , quizás el primer análisis es que frente a la disconformidad del otro debería generarse culpa en mi e inmediata crisis en la autoestima . Pero eso no siempre es asi, porque muchas veces quien tiene el problema es el otro que observa, juzga, sanciona y rechaza.
Independientemente de todo, es fundamental comprender que es una obligación con uno mismo intentar estar lo mejor posible no solo físicamente , sino también en lo conductual, lo emocional, lo cognitivo y lo espiritual. Y en la medida en que uno acepta estar conforme y grato con lo que es, se puede asumir con libertad que no necesariamente el problema esta en uno , sino que podría estar en el que observa.-

Fragmento extraido del libro”viva la diferencia” de Pilar Sordo

miércoles, 21 de marzo de 2012

Deja ir



  ¡Deja ir! ¡Deja que Dios satisfaga tu necesidad!   (por Mary L. Kupferle)

Si estás ansioso, tenso o preocupado por cualquier cosa en tu vida, querido amigo, comienza ahora a descansar, a dejar ir y a permitir que Dios satisfaga tu necesidad.

No importa lo que parezca qué falta en tu vida —bien sea una persona muy querida, un lugar especial, una actividad de gran valor o un sentimiento de bienestar— ten la seguridad de que Dios satisface tu necesidad ahora mismo.

Respira profundamente. Exhala despacio y di en silencio: Dejo ir. Permito que Dios satisfaga mi necesidad. Acepta la realidad de que la sabiduría de Dios está siempre presente y disponible, lista para llenarte de comprensión, luz y vida nuevas. Permite que Dios llene todo vacío que parezca separarte de los deseos de tu corazón. ¡Deja ir! ¡Permite que Dios satisfaga tu necesidad!

La luz, la sustancia de Dios y la actividad divina se moverán en ti y por medio de ti a medida que dejas ir. El proceso creativo de Dios aguarda tu aceptación de su acción productiva y sanadora. Permite que tus pensamientos sean elevados. Permite que la presencia de Dios disuelva tus temores y dudas y elimine cualquier duda. Deja ir y permite que Dios en ti haga la obra.

Comienza ahora a descansar del afán y el esfuerzo de cuestionar, planificar y razonar. Toma unos momentos durante el día para calmar tu pensamiento y poner toda tu atención en las palabras: Dejo ir. Permito que Dios satisfaga mi necesidad.

Inmediatamente, experimentarás beneficios visibles y tangibles, en lo externo y en lo interno. Sentirás fortaleza, fe y valor renovados. Tus oraciones serán más efectivas y tu comprensión de la presencia de Dios en ti será mas clara. Encontrarás que el amor de Dios se encarga de lo que no puedas lograr. Al dejar ir, Dios satisfará libre y abundantemente cada necesidad.

Dios siempre provee conocimiento, guía, comprensión, fe, curación, provisión, o cualquier otra cosa que necesites. Lo que quiera que tu experiencia de vida parezca ser, tienes —en este mismo momento— una oportunidad de dejar ir tu lucha personal y permitir que Dios se mueva en tu y por medio de ti para satisfacer todas tus necesidades.

Durante el punto más crítico de la vida de Jesús, cuando las mentes y los corazones de Sus discípulos parecían totalmente vacíos de valor y fe, sus necesidades fueron satisfechas. A medida que los discípulos veían el ejemplo asombroso de la tierna entrega de Jesús, aprendieron acerca del poder milagroso de dejar ir y dejar a Dios actuar. Sus ojos, mentes y corazones se abrieron al mensaje de vida abundante y eterna y amor para toda la humanidad.

El amor y la bondad de Dios siempre llenarán toda necesidad en tus circunstancias, todo anhelo de tu corazón, todo deseo de tu alma de paz y seguridad, y todo buen deseo de la expresión de vida eterna y bienestar.

Aunque a veces parezca que estás separado de lo que ha sido tu gran fuente de comodidad, seguridad o provisión, recuerda: Dios siempre satisface tu necesidad. No importa cuán grande parezca la separación entre tú y la solución a tu deseo más anhelado, puedes confiar en Dios. Repítete una y otra vez, tan a menudo como lo necesites: Dejo ir. Permito que Dios satisfaga mi necesidad.

Deja ir. Permite que Dios satisfaga tu necesidad. Dios nunca deja un vacío. Dios nunca te abandonará. La presencia divina de amor y sabiduría siempre alimenta tu alma en su desenvolvimiento gradual del potencial espiritual. El poder de Dios siempre obra en toda circunstancia. Al dejar ir y confiar en Dios, todo es transformado —sí, todo— en una bendición. Dios continuamente ilumina los lugares oscuros, suaviza lo áspero, endereza lo torcido y llena lo vacío —con bondad amorosa y gozo abundante.

Deja ir. Permite que Dios satisfaga tu necesidad. Permite que el proceso creativo de Dios comience ahora a llenar cada punto en tu vida que necesite el toque del amor divino y el poder sanador. Dios está listo para hacer lo que no puedes hacer por ti mismo.
ÿ

miércoles, 14 de marzo de 2012

Retener y Soltar

                                            
Pareciera ser que dentro de lo masculino es natural la liberación y la capacidad de desprenderse y soltar los procesos; de hecho , un hombre  no puede  generar vida sin sus espermios no salen de el, por lo tanto, necesariamente debe soltarlos. Por otra parte, una mujer no puede generar vida sino tiene la capacidad de retener a un bebe dentro de si misma.
Sin embargo, estas dos funciones , al parecer tan estrictamente biológicas, pueden traslaparse y extrapolarse hacia ámbitos que van aun mas alla de la biología misma. Si seguimos con el concepto de retener –mas afin a la mujer -, podemos observar que ella estaría diseñada para retener liquido en mayor proporción que los hombres. Aquí se nos viene a la cabeza en forma de inmediata la temida celulitis, perfecto ejemplo de un aspecto  tan molesto para nuestra historia femenina y que  tendría que ver con la retención de liquidos y grasa en forma inadecuada. La estiptiquez femenina se da en un ochenta por ciento mas que en los hombres y esto, si bien tiene que ver con  habitos del aprendizaje femenino, también corresponde a una función  de retención.
Con el retener tienen también mucha relación conductas propias de nuestra vida cotidiana tales como; guardar alimentos en el refrigerador pensando si lo podríamos volver a utilizar; no botar los papeles de la cartera o traerlas llenas de cosas “por si acaso”;guardar cosas en las ropas o dentro de nuestros closets también “por si acaso”las necesitamos en algún momento; poner  ropa en la maleta cuando vamos de viaje tanto para el caso de que llueva como por si hay sol.
Otros ejemplos de esta capacidad retentiva propia de lo femenino tienen que ver con el hecho de insistir, de preguntar, de necesitar chequear los sentimientos de otros:”¿me quieres?”, “¿meextrañaste?” , “¿como les fue?”, “¿Qué les pasa?”. Tambien uno retiene cuando colecciona los dibujos de los niños , cuando guarda cosas que a lo mejor ya no sirven, pero que por un valor emocional somos incapaces de desprendernos de ellas. Lo mismo se aprecia en nuestra capacidad para enfrentar  conflictos: las mujeres solemos ser mas lentas que los hombres en procesar  nuestros conflictos, nos cuesta mas olvidarnos de ellos y pasar de una etapa  a otra; gener4almente tendemos a quedarnos como pegadas o adheridas a nuestros conflictos y angustias. Esto hace muy difícil la comprensión desde lo masculino, ya que para los hombres conflicto solucionado es conflicto olvidado y no forma mas parte de su repertorio conductual. Por el hecho de retener dentro de si muchos elementos, las mujeres tienen mejor memoria para sus procesos afectivos que los hombres.
Esta capacidad de retención, expresada en todas las características que acabo de mencionar y en muchas  otras que seguramente ahora alvido, se contrapone con la capacidad para soltar con que cuentan los hombres naturalmente y expresan a lo largo de su vida siempre están centrados en un objetivo y pueden pasar de uno a otro con mucha rapidez; de alguna manera les es mas fácil alvidar los conflictos y seguir avanzando y no piensan en todas las etapas que ese conflicto o ese proceso puede tener, lo cual los hace avanzar espontáneamente mas rápido. Siempre están, de una u otra manera, pensando que no sacan nada co9n preocuparase por las cosassi no las pueden solucionar en el momento. El pasar de una etapa a otra a otra también es una caracteriustica propia del soltar.
No es casual que los hombres sean mas rapidos en restablecer relaciones afectivas; esto se debe a que para ellos es mas fácil cerrar y dar vuelta la pagina, asi pueden seguir avanzando.Frases de los hombres tales como “cambia la cara”, “sube el animo”, “ya, poh, si ya te pedi perdón”, “para que3 sigues enojada”, etc, son expresiones que muestran esta facilidad que lo masculino tendría para poder avanzar en los problemas para preocuparse de objetivos nuevos…….
Extraido del libro “viva la diferencia” de Pilar Sordo                       

martes, 6 de marzo de 2012

Dios

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en el hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humana, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitara de algo. Pues el es quien da a todos vida, aliento, y todas las cosas... aunque ciertamente no esta lejos de cada uno de nosotros, por que en el vivimos, nos movemos y somos (hechos)

miércoles, 15 de febrero de 2012

EL APEGO - MIEDOS

Muy pocos sabemos qué significa amar. Así, a causa de esa soledad, de esa insuficiencia, de esa privación vital, estamos apegados a algo, apegados a la familia; dependemos de ella.
¿Por qué dependemos? Psicológicamente, internamente, dependemos de una creencia, de un sistema, de una filosofa; pedimos a otro que nos indique una forma de conducta; buscamos instructores para que nos muestren un estilo de vida que pueda brindarnos cierta esperanza, cierta felicidad. Buscamos permanencia, seguridad.
POR QUE NOS APEGAMOS?
POR QUÉ DEPENDEMOS DE OTROS?
La relación basada en necesidades mutuas sólo trae conflicto, nos usamos el uno al otro para un propósito, para una finalidad.
Cuando nos usamos el uno al otro, sólo tenemos la imagen del fin que deseamos obtener. El fin, el provecho impide la relación, la comunión. En el uso que hacemos de otro, por satisfactorio y confortador que pueda ser, siempre hay miedo, y surgen la envidia, la suspicacia y el conflicto constante. Una relación así jamás puede ser fuente de felicidad.
¿Cómo puedo tener una comunión con el otro, cuando el otro es utilizado como un mueble para mi propia conveniencia y comodidad?
Poseemos porque sentimos que sin la posesión nada somos.
Las posesiones son muchas y muy variadas. Nos apegamos a nuestra esposa o a nuestro marido, a nuestros hijos, a las ideas, a la tradición, a la autoridad,  al trabajo, a la propiedad, a las personas, a las ideas, el entretenimiento, la labor en la iglesia, las religiones, la bebida, las mujeres. Debemos tener la radio o los libros o la charla, el parloteo incesante acerca de esto y aquello. Puede ser apego a cosas mundanas, o al conocimiento, a las ideas, a la virtud, a la experiencia, al nombre y a la fama, etc.
Sin posesiones, el «yo» no existe; el «yo» es la posesión, los muebles, la virtud, el nombre. Estoy apegado a mi país, porque mediante mi identificación con él llego a ser «alguien». Me identifico con mi trabajo, y el trabajo se vuelve importante. Soy mi familia, mi propiedad; estoy apegado a ellas. El objeto de mi apego me ofrece los medios para escapar de mi propio vacío. El apego es un escape.
El miedo a la incertidumbre, a no ser, contribuye al apego, a la posesión.
Sólo el amor comparte, sólo en el amor hay comunión.
Sin la dependencia,  sin poseer cosas, personas e ideas, uno se siente vacío, siente que carece de importancia. Uno quiere ser algo, alguien, entonces pertenece a ésta o a aquella organización, a esta iglesia o a ese templo.
Todos hemos tenido la experiencia de la tremenda soledad. Muy pocos podemos enfrentarnos con ese vacío, esa soledad, y escapamos de ella. Y QUÉ HACEMOS?  Acudimos a la dependencia ; queremos depender de algo, porque no podemos permanecer a solas con nosotros mismos.
Lo que realmente buscamos, es satisfacción; anhelamos estar satisfechos por cualquier medio que sea.
Dependemos o nos apegamos porque ello nos brinda placer, seguridad, poder, aunque involucre dolor y miedo. Nuestra búsqueda es de placer, gratificación.
Si buscamos seguridad en la relación, ésta se vuelve una inversión utilitaria en la comodidad, en la ilusión.
La grandeza de la relación es su misma inseguridad. Al buscar seguridad en la relación, uno está obstaculizando su verdadero sentido, lo cual trae consigo sus propias acciones y desgracias peculiares.
Somos aquello que poseemos.  El hombre que posee dinero es el dinero. El que se identifica con la propiedad es la propiedad, o la casa, o los muebles. Lo mismo con las ideas, o con las personas; y cuando hay afán posesivo, no existe relación alguna.
La mayoría de nosotros quiere poseer, porque sentimos que si no llenamos nuestra vida con personas, muebles, música, conocimientos, etc. somos cáscaras vacías. Esa cáscara hace mucho ruido, y a ese ruido lo llamamos vivir; y nos satisfacemos con eso.
¿Cómo se enfrenta usted al miedo? ¿Enciende la radio, lee un libro, va a un templo, se aferra a alguna forma de dogma, de creencia?
El miedo es la energía destructiva en el hombre. Marchita la mente, distorsiona el pensamiento, conduce a supersticiones absurdas, dogmas y creencias.
Tratar de descubrir la causa y conocer la causa del miedo no elimina el miedo.
Le tenemos miedo a la incertidumbre interna. Deseamos estar seguros, seguros financieramente, seguros moralmente; deseamos que nos aprueben, poder gozar de una posición segura, no tener que enfrentarnos jamás con la dificultad, con la pena, con el sufrimiento; queremos estar cercados por una valla de seguridad.
Existe el miedo físico, cuando ve una serpiente, un animal salvaje, instintivamente hay miedo; ése es un miedo normal, sano, natural. En realidad, no es miedo, es un deseo de protegerse a sí mismo, eso es normal. Pero la autoprotección psicológica, esto es, el deseo de estar siempre seguro, engendra miedo. Una mente que busca siempre la certidumbre es una mente muerta, porque en la vida no hay certidumbre, no hay permanencia.
En la comprensión de la causa del miedo está su terminación, no en el volverse valiente, porque en todo «volverse», en todo «llegar a ser», está la semilla del miedo.
Gracias a la percepción alerta de nosotros mismos, comenzamos a descubrir y a comprender la causa del miedo, no sólo del miedo superficial, sino de los miedos causales profundos y acumulativos. El miedo  se relaciona con el pasado, y para liberarse del miedo, el pasado debe ser comprendido a través del presente. El «yo» es la raíz de todo miedo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Desapego la clave de la Felicidad

El Mundo con el que te relacionas está creado por la Mente.

Sólo tu, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tú estás en ellos. Y hoy, en el eterno presente, en el aquí y el ahora, tú serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir pasando de un momento a otro en la vida disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado. Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno presente.

Buda dijo:
El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego.

El desapego podría definirse como "carencia de sed". Piensa en el ánimo de una persona desesperada por la sed y en el de alguien que no la tiene. Observa mentalmente la diferencia. ¿En cual ves paz, tranquilidad, seguridad y en cual lo contrario? Ahora observa el mundo, la infelicidad que hay en torno y dentro de ti. ¿Qué la causa? La situación económica, el desempleo, las guerras, la soledad ...

Si observas bien, verás que no es nada de esto, porque si esto se solucionara aparecerían otros temas que seguirían causando la infelicidad. ¿Entonces qué es?.

Es que esa infelicidad la llevas contigo donde vayas. Esa infelicidad está en ti y no puedes escapar de ti. Está en tu programación, en tu computadora cerebral, son tus creencias; esas que te parecen tan lógicas que ni siquiera sabes que te tiranizan y esclavizan.

Tu mente no deja de producir infelicidad. Ahora, si lo analizas, verás que hay una sola cosa que origina la infelicidad: el deseo-apego.

¿Y qué es el apego?
Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona, no es posible ser feliz.

Tu mente dice: No puedes ser feliz si no tienes tal o cual cosa, o si tal persona no está contigo. No puedes ser feliz si tal persona no te ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no das seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo a la moda. No puedes ser feliz si los otros actúan así. Y cuantos mas 'No puedes ser feliz si....'

Tu mente está programada para demostrarte constantemente (si no es por una cosa, es por otra) que no puedes ser feliz. ¡Todo esto es falso!

Tu eres feliz aquí y ahora; pero no lo sabes, porque tus falsas creencias y tu manera deformada de ver las cosas te han llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades ... Si lograras ver a través de esa maraña, comprobarías que eres feliz y no lo sabes.


No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para... Ser Feliz.

Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustias. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente...

El apego es un estado emocional que tiene dos puntas, una positiva y otra negativa. La positiva es el estado de placer y la emoción que sientes cuando logras aquello a que estás apegado. La negativa es la sensación de amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza constantemente con hacer añicos tu paz.

Observa bien: Si no se consigue el objeto del apego, origina infelicidad; y si se lo consigue solo produce un instante de placer seguido de la preocupación y el temor a perderlo. ¿Podemos ganar la batalla contra los apegos? Si, renunciando a ellos. Cambiando nuestra programación.

Haz una lista de todo lo que te tenga apegado y dile a cada una:
"En realidad no estoy apegado a ti en absoluto. Tan solo estoy engañándome a mi mismo creyendo que sin ti no puedo ser feliz"

Y si tu apego se refiere a una persona di:
"Te dejo que seas tú mismo; que tengas tus propios pensamientos, que satisfagas tus propios gustos, que sigas tus propias inclinaciones, que te comportes tal como decidas hacerlo.

Te libero con Amor y me libero con Amor"


Ahora estás en condiciones de amar a esa persona. ¿Por qué? Porque Amar, no es querer. Lo que quieres, quieres poseerlo. Cuando quieres a alguien para ti, solo le estás poniendo una cadena al cuello, y estás atándote del otro lado.

El Amor solo puede existir en libertad. Elige entre tu apego y la felicidad. Lo que necesitas no es renunciar, sino comprender, tomar conciencia. Si tus apegos te han ocasionado sufrimiento, esa es una gran ayuda para comprender, y si alguna vez experimentaste el sentimiento de libertad te será útil recordarlo. Borra en ti el ¡que feliz me haces! y el ¡esto me hace feliz.!

¿De donde llegó tu apego? Brotó de una mentira que llega desde tu cultura, tu sociedad, o desde tu mismo, o sea de tu programación. Simplemente observa: miles de personas viven sin eso que tu supones dueño de tu felicidad; y si revisas tu pasado encontrarás algo que en un momento dado supusiste insustituible, y que el tiempo te demostró que no era así. Hoy ya ni las recuerdas. ¡Mira que pequeñas eran!.

El cambio se produce únicamente cuando unes el conocimiento a la comprensión; observa que son las columnas del Altar de la Sabiduría.

La clave: Desprogramarse, soltar las ataduras.

¿Qué es tu programación?
Eso que llevas dentro de tu computadora cerebral, que se formó acumulando los datos recibidos. Tu cultura, tus ideas, tus creencias, tus miedos, tus apegos, tus hábitos.

He aquí los nombres de los muros de tu prisión, he aquí los nombres de la maraña que filtra toda la información que te llega. Analízalos uno por uno, ya que el camino no es renunciar, ni poner fuerza de voluntad.El camino es la visión, agrandar el bien contrario.

Tu cultura:
Sea la que fuere, hay otras culturas diferentes, hay otras personas que viven perfectamente sin ella, por lo tanto no es la única. No es la dueña de la verdad.

Tus ideas:
Cuando conoces a alguien, lo etiquetas. Para ti es simpático, o desagradable, o triste, o tonto. Pues, eso seguirás viendo en esa persona ya que esa es la idea que tienes de esa persona.

Tu ves a las personas, no como son, sino de acuerdo a la idea que tienes de ella. Sin embargo, otras personas pueden tener una idea diferente a la que tu te hayas hecho, por lo tanto tampoco es la única infalible o valedera. Esto vale no solo con respecto a las personas, sino que involucra a todas tus ideas.

Tus creencias:
Actúas como un fanático cerrado a todo lo que pueda poner en tela de juicio tus creencias. ¿Te asusta el fanatismo en otro?, pues eso es lo que nos hacen ser nuestras falsas creencias. Observa las consecuencias de los fanatismos extremos, ellos se basan en creencias tan arraigadas que no permiten la entrada de otras opiniones diferentes.

Tus miedos:
Si supieras que van a matarte, no podrías dejar de pensar en eso. Esto hacen tus miedos, fijan tu mente solamente en ellos. Y si tienes tu mente fija en ellos, no vives tu vida, no puedes ser feliz, nada habrá que pueda alegrarte, verás todo desde el lado mas oscuro. Esta no solo es la peor de las ataduras, sino que es la puerta por donde entra todo lo negativo. La energía sigue al pensamiento, si tu pensamiento es un constante negativo, como podrían manifestarse en tu vida cosas bellas. Si tu mente se revuelca en un laberinto de terror, es eso lo que lamentablemente atraes para ti; luego ella se encarga de hacerte ver que aquello malo que temías, ha sucedido. Lo que no te dice es que ella lo ha creado con sus pensamientos. El miedo hace la combinación perfecta para llevar a la manifestación lo que temes; ya que combina pensamiento, sentimiento y palabra. Cierra esta puerta oscura y abre la del Amor con todo tu corazón, ya que el Amor es lo contrario al temor, llénate de Amor y poco a poco tus temores irán perdiendo fuerza.

Tus apegos:
Como un avaro cuidando su dinero, fingirás no ver mas que lo que pone en peligro tus apegos. Recuerda que son el motivo del sufrimiento. Si le preguntamos a alguien si le gusta sufrir, con seguridad contestará que no. Y si ya sabemos cual es el motivo del sufrimiento tratemos de no darle poder a nada externo a nosotros.

Tus hábitos:
Tienes costumbres, formas que de tanto hacerlas son habituales y lógicas para ti. Es tu parte-robot, que sirve para realizar actos mecánicos, pero no, para enjuiciar a la vida.

Como ves:
El mundo con el que te relacionas y al que amas, es un mundo creado por tu propia mente y tiene muy poco que ver con el mundo real, ¿ porqué no crear con tu propia mente tu mundo de LUZ ? La clave es comprender y tomar conciencia. Entonces todo lo que te esclaviza se va a ir desmoronando, va a ir perdiendo poder en ti y tu propia creatividad va a ir reemplazando al robot mecánico, rígido y falto de vida que eras. Ya no vas a admirar a una flor porque la sabes bonita, sino vas a poder penetrar la esencia de todas las flo res. Y no vas a ver el mar, como un pescador de forma mecánica, sino como la belleza y grandeza que le ofrece a tu vista.

Solo en la medida en que seas capaz de ver a alguien tal como realmente es, aquí y ahora, no tal como es en tu memoria, en tu deseo y en tu imaginación. Sólo así podrás realmente amarla

Tu mente, tu cultura, tus creencias...

Anthony de Mello las ilustra perfectamente: Una turista occidental contemplaba, llena de admiración, el collar de una nativa. "¿De qué está hecho? ", le preguntó. "De dientes de caimán, Señora", respondió la nativa. "¡Ah, ya!. Supongo que los dientes de caimán tendrán para ustedes el mismo valor que para nosotros tienen las perlas... "¡En absoluto!. Una ostra puede abrirla cualquiera."

Como puedes observar, las distintas culturas y ubicaciones hacen diferentes los valores, por lo que ningún valor que dependa de lo externo es real y absoluto. Los que han alcanzado la iluminación comprenden que un diamante no es mas que una piedra a la que la mente humana ha dado valor. Y que los reyes son lo grandes o lo pequeños que tu mente decida que sean. Y que todo tiene el valor que tu le das...

La felicidad y la desdicha dependen de cómo afrontemos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos en sí (Anthony de Mello)

Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la Vida en plenitud que puedes alcanzar, si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste.

"La Nueva Era requiere nuevos hombres. Y el Nuevo Hombre surge del reencuentro consigo mismo. Surge al rellenar el abismo que los separa de la Realidad. Surge por la fuerza apelativa del Amor. Surge por el esfuerzo reintegrativo en un Todo Mayor".

"La energía sigue al pensamiento. Por eso los que creen en cosas equivocadas, igual que los que creen solamente en lo que es limitado a sus vidas, reivindican para si mismos la prisión espiritual..."